jueves, 24 de mayo de 2012

A veces me pregunto si soy yo la misma persona que hace unos meses estaba sumergida en una depresión muy fuerte, aunque para los que me rodeaban no era tan evidente, porque si algo he aprendido es a disimular lo que realmente siento para evitar la "preocupación" de los demás (o más bien, no tener que lidiar con preguntas incómodas, por no tener la respuesta idónea y para no hacer brotar los sentimientos que con tantas fuerzas estoy tratando de sepultar). Eso de sentir que el corazón se te está cayendo a pedazos, sentir cierta angustia que es característica de cuando ves que te están arrancando algo de raíz... Sin duda es una de las cosas que nadie quiere volver a sentir, aunque nos hace recordar que somos humanos, pero no, por lo menos yo paso.

Pero por otra parte, requiere un poco de paciencia volver a poner las cosas en su lugar, cuando no sabes el lugar que le corresponde a las cosas. Volver a formar un corazón de pedazos, hacerte la idea de que nuevamente le vas a atraer a otra persona, que alguien mas te va a querer... Es una grieta que deja salir muchos miedos e inseguridades.

Y solo puedo decir: It's always darkest before the dawn.


martes, 15 de mayo de 2012

25 y contando.

Hoy es un día especial, por lo menos para mi. Son 25 años a los que llego hoy, y honestamente me siento muy feliz, independientemente de los regalos, los cuales no existen... A decir verdad si me dieron un regalo, y le agradezco a mi hermano por ese detalle (si, el mismo hermano al que detestaba hace un par de meses), hago a un lado lo material y me doy cuenta que mi vida al final de todo no es tan mala. Tengo una familia muy linda, que a veces me saca de mis casillas pero que siempre esta ahí dándome apoyo cuando lo necesito. Me doy cuenta que tengo más amigos de los que pensaba, y también me doy cuenta de que la gente sin facebook no recuerda mi cumpleaños.

Mi mamá me preparó una lasagna de pollo épica, y un tiramisú que me dejó sin palabras. La he pasado bien hoy.

Creo que lo que hace especiales mis 25 años es que casi no llego a cumplirlos, son experiencias muy dolorosas que te hacen valorar mas la vida, aunque sinceramente no quisiera repetir esas experiencias.

Salud por mi, y por ustedes.

viernes, 11 de mayo de 2012

El amor y su tricky part.


Hay que admitirlo, somos simples victimas de los sentimientos, de las palabras, de las miradas, de los detalles y de otras cosas más que en este momento no puedo recordar. Es increible lo que una palabra de cuatro letras llega a afectarte en tantas áreas de tu vida, o quizás no es en si la palabra, sino el hecho de creer sentir esa palabra.

Tantas muestras de cariño, tanto esfuerzo, tanto respeto, tantos pensamientos viendo la lluvia y tantas pero tantas cursilerias, y no es que esté mal, lo que está mal es creerlo todo. Lo que está mal es serle fiel a una persona que con el tiempo te dejó de desear y comenzó a suspirar por otros ojos. ¿Entonces? ¿De qué mierdas se trata? ¿De tener la conciencia tranquila? ¿De ver cómo se mofan en tu cara sin sentir una pizca de lástima?

Creo que a mis veinticuatro años, he podido amar a dos personas, me refiero a relaciones de noviazgo, ¿y adivinen qué? Un completo chasco. De ser la mejor persona del universo, pase a ser peor que patear mierda antes de un compromiso importante. Muchas veces siento la necesidad de tener a alguien que me de un lugar en su vida, pero a la vez quiero estar solo, y quizás preferiría estar solo durante mucho tiempo, durante años si es posible, porque a mi criterio eso de la tercera es la vencida me parece que encaja en otras cosas, y jugarme esa carta para llevarme una completa decepción, no gracias. Muchas personas me han dicho que me divierta, que sea feliz, que joda y que no tome a las mujeres en serio, pero sencillamente no es mi estilo.

A veces pienso en tener una novia, para sentirme acompañado y terminar solo, para comenzar feliz y al final quedarme triste. Entonces me digo que eso sería rutina y cancelo los planes (por no decir que soy forever alone).

martes, 24 de abril de 2012

El menor de tres.

Somos tres, dos varones y una niña, y lo digo así porque suele decirse que el término "hembra" es para animales, y para evitar eso de las quejas, lo dejo en niña y ya. El mayor de los tres, tiene treinta años, la que sigue veintiseis y el último veinticuatro, o sea yo. Ser el hermano menor no es nada simple. Vivir bajo la sombra de dos personas más es un poco complicado, el tratar de triunfar de la misma forma que lo hicieron tus hermanos, o tratar de no tropezar en las mismas piedras que ellos lo hicieron, debería ser simple, pero no lo es.

Surgen las comparaciones sin sentido: "¿por qué no sos como tu hermano o tu hermana?" Y la respuesta es puntual: porque yo, soy yo. No me gusta actuar como los demás, ni decidir como los demás, por muy lejana o cercana que sea la persona con la que me comparen, me gusta dar mis propios pasos, aunque ésto a veces me cueste un par de dientes, vale la pena saber que me equivoqué porque yo lo decidi y no porque actué según otras personas.

De cierto modo sos marginado, tus comentarios a veces no están a la altura, o simplemente tu inocencia a veces provoca comentarios denigrantes, miradas de desprecio, sonrisas sarcásticas y humillaciones porque tus palabras fueron tomadas con un doble sentido. Tu mente no piensa lo mismo que la de ellos, tus ojos no han visto cosas como las que han visto ellos, tus amigos son muy diferentes a los que ellos tienen o tuvieron, en fin, siempre van un eslabón arriba... En teoría.

Se acercan a vos, te cuentan sus problemas, les das la salida y parece que el consejo que les diste no lo vieron con buenos ojos, ves como se lamentan por no haber decidido de la mejor manera y te das cuenta de que si te hubieran hecho caso muchas lágrimas no hubieran tenido que ser mal gastadas. Tu experiencia nunca basta, has vivido menos y eso es más que suficiente para que tu consejo no merezca la pena.  Te acercas vos a ellos para contarles tus problemas, y salen las burlas, te señalan y al final no hay palabras de aliento, no hay un hombro al cual apoyarse, mucho menos una rustica página de cuaderno con la que te podás secar las lágrimas.

Te enfermas y te lloran, se preocupan por vos, te tratan bien, sos importante. Entonces no entiendo nada, ¿de qué va ésto? ¿Por qué cubrirle las espaldas a alguien que se cubre las espaldas con la tuya? ¿Por qué respetar a alguien que te respeta a medias? ¿Por qué amar a alguien a quien parece que tu vida importa en momentos de crisis?

Todos dicen que ser el mayor es difícil, hay que dar el ejemplo, actuar bien, trazar el camino y mil detalles más, pero ser el menor, tiene su dolor.

martes, 3 de abril de 2012

Algunas letras a mi madre.


Son esos ojos que me ven lo profundo del alma, que disciernen cuándo miento y cuándo no. Los mismos ojos que me ven con amor y los mismos que derraman lágrimas que muchas veces yo mismo he secado. Son esos oídos que me escuchan cuando quiero liberar mi conciencia. Son esas manos pequeñas, regordetas, que tienen el don maravilloso de sanarme en mis momentos de enfermedad, esas mismas manos que preparan deliciosos manjares, también esas manos me han dado palmadas de consuelo y caricias cuando he estado falto de afecto. Son esos labios que siempre tienen la respuesta a mis acertijos de la vida. Su tez blanca, su cabello corto, su cuerpo rellenito, han pasado los años y aún está intacto ese rostro hermoso.

Recuerdo como si fuera ayer mi período en el hospital, usted en la cama de al lado, viendo como sufria, aligerando un poco mi carga, dándome ánimos, poniéndose una máscara con una sonrisa para cubrir la agonía de verme ahí mientras en su mente estaba latente la idea de que quizás tendría que enterrarme. Que golpe hubiera sido para usted que eso sucediera. Y puedo decirle, madre, que mientras escribo ésto, no he podido contener el llanto, porque no entiendo ese gran amor que me tiene, quizás porque no soy padre no logro entender cómo alguien es capáz de amarme de la forma en la que usted lo hace, porque a pesar de que no he sido el mejor hijo de todos, usted ha estado ahí, guiándome, diciéndome en cuales piedras tengo que dar los pasos, recordándome que no debo olvidar a Dios y que siempre debo ser agradecido con quienes me ayudan.

Y hoy, en su cumpleaños, puedo decirle que, desde que tengo uso de razón, me he sentido orgulloso de usted. Que Dios le permita vivir muchos años más. Gracias por todo lo que hace por mí. Mis ojos siempre la han visto, la ven y la verán como la mujer mas hermosa de éste mundo. La amo mami.

domingo, 1 de abril de 2012

La profunda superficialidad.


Cuatro de la tarde, la niebla ha cubierto la montaña que está al fondo y avanza sigilosa hasta ésta cabaña. La velada ha terminado, por lo menos para mí, hora de volver a casa. Voy a extrañar éste frío, quisiera llevarme éste clima a casa, pero es imposible, yo siempre fiel a los imposibles. Comienzo a caminar y sin detener el paso, introduzco la mano en mi bolsillo izquierdo del pantalón, busco la llave del carro. Llego al vehículo, inserto la llave en la chapa, abro la puerta, me inclino un poco para entrar en el motorizado, me siento, cierro la puerta, pongo la llave en la chapa y la giro, el motor enciende. Por un momento quise quedarme sentado, tomarme un chocolate y luego dormirme, pero ya tenía el tiempo en mi contra. Avancé en busca de la carretera, y al encontrarla comencé el recorrido hacia mi casa.

Todo el camino cuesta abajo, muchas curvas, algunas cerradas, otras no tanto. Acelerar, frenar, usar neutro, girar el timón, mirar a los retrovisores, la música de fondo. Ésto es la vida misma, de eso mismo se trata. Hay tantos momentos en los que tenemos que acelerar, y en vez de eso frenamos, y viceversa. Luego nos preguntamos por qué las cosas no van bien, pero es que nos despistamos. Queremos usar neutro cuesta arriba y al final nos perjudica. Queremos sobrepasar sin ver al retrovisor y muchas veces nos llevan al encuentro.

La vida reflejada en algo tan cotidiano, tan simple, tan básico. Vivirla es lo complicado y decidir complicadísimo.

miércoles, 28 de marzo de 2012

¿Cómo decirte?

Se quedan cortas las palabras, tampoco es que yo sea una enciclopedia, pero no logro encajar unas cuantas oraciones para expresar lo que pienso. No estoy bloqueado mentalmente, no tengo lagunas, estoy lucido. Simplemente no tengo idea de cómo describir lo que siento, solo se que es algo bueno, demasiado bueno.

¿Cómo explicarte que casi siempre te pienso? ¿Cómo explicarte que me hace feliz tu compañia? ¿Cómo decirte que me encantan tus mensajes? ¿Cómo decirte que adoro cuando me llamas en la madrugada? Si, aunque detesto que me despierten, pero despertarme con tu voz es algo lindo. ¿Cómo decirte que ya se accionaste una chispa en mi y todo está ardiendo, ardiendo por vos?

¿Cómo explicarte que te estoy comenzando a querer? ¿Cómo decirte que me estoy enamorando de vos?